Cuando Gutenberg construyó la primera imprenta dio un relevante impulso a la historia de la humanidad. Como especialistas en venta de fotocopiadoras en Madrid centro somos conscientes de que la democratización de la información es el pilar de la sociedad moderna. Es decir, gracias al invento de Gutenberg el acceso a los libros fue mucho más sencillo para cualquiera. 500 años después la fotocopiadora volvió a revolucionar el mundo consiguiendo que una persona pudiera duplicar un documento de manera exacta y al instante con sólo presionar un botón. 

Chester F. Carlson, nació a principio de siglo en el estado de Washington, y terminó trabajando en la oficina de patentes de Nueva York desde donde cambiaría el mundo. Tras años de trabajo en su tiempo libre, en el 1938, inventó el primer prototipo de fotocopiadora de manera exitosa. Ha evolucionado mucho su invento hasta el día de hoy pero básicamente funciona de la misma manera que aquella primera máquina. Hasta la época, la gente conseguía duplicar documento a través de métodos fotográficos; pero Carlson eliminó toda clase de reacciones químicas y por ese motivo se le denominó proceso de transferencia en seco. Tras el descubrimiento, tuvieron que pasar seis años para encontrar los inversores necesarios para llegar a producir el invento en cadena. 

El proceso fue lento y hasta 1959 no se empieza a comercializar su invento que rápidamente se transformó en un objeto necesario en todas las oficinas del mundo. A día de hoy sigue siendo casi imposible entrar en cualquier empresa y no encontrar una fotocopiadora. Nosotros somos conscientes de la importancia de este aparato, por eso nos tomamos muy en serio nuestra labor de venta de fotocopiadoras en Madrid centro

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